Existen todo tipo de remedios no convencionales para tratar el dolor de espalda, desde suplementos dietéticos hasta métodos extraños y hasta bizarros, como colocar peces muertos sobre la espalda durante días. La mayoría son ineficaces.
Primero y ante todo, la reducción de peso en personas con dolor de espalda y obesidad puede ser tan beneficiosa que muchos pacientes han logrado evitar la cirugía y regresar a sus actividades diarias y laborales normales. La pérdida de peso significativa, por cualquier medio, suele resultar en una disminución dramática del dolor de espalda en aquellos que tienen sobrepeso extremo.
Las vitaminas y suplementos herbales rara vez son útiles, pero en la medida en que mejoren la nutrición o contribuyan a la pérdida de peso, pueden ayudar. Los medicamentos de venta libre, como Tylenol™, Aleve™ y Advil™, suelen ser mucho más efectivos que los suplementos herbales. El uso de marihuana típicamente no reduce el dolor en sí, pero en algunos pacientes parece disminuir la “carga” del dolor, haciendo que sea más tolerable en general.
El ejercicio es esencial para la salud de la espalda. Simplemente caminar 7,500 pasos diarios puede ayudar a reducir el dolor de espalda al aumentar la fuerza de los músculos dorsales. Las actividades de estiramiento son vitales para mantener el rango de movimiento, especialmente cuando el dolor limita la movilidad y puede provocar rigidez. Un buen sitio para aprender ejercicios básicos de espalda: https://www.mayoclinic.org/healthy-lifestyle/adult-health/multimedia/back-pain/sls-20076265
Las compresas calientes y frías pueden ser útiles. Como médico, he notado que no hay forma de saber de antemano cuál será más beneficiosa. Aproximadamente la mitad de mis pacientes me dice que el calor en la zona lumbar ayuda a reducir el dolor, mientras que la otra mitad dice que solo las compresas frías funcionan para ellos. La única manera de saberlo es probar ambos métodos. Casi todos se benefician de uno u otro.
En general, se debe evitar el uso prolongado de fajas lumbares, ya que pueden reducir la fuerza de los músculos lumbares y provocar rigidez y disminución del rango de movimiento. Además, las fajas con tirantes para los hombros no son más efectivas que las fajas lumbares simples para prevenir lesiones en la espalda. Las fajas que limitan el rango de movimiento deben evitarse como solución a largo plazo.
El masaje de la zona lumbar puede reducir el dolor, principalmente cuando está relacionado con espasmos musculares lumbares. Este tratamiento normalmente no produce beneficios a largo plazo, pero puede ayudar a manejar el dolor crónico día a día. No se requiere un profesional; personas cercanas, como amigos o pareja, pueden aplicar masajes lumbares con poco entrenamiento. El uso de aceites para masaje puede ayudar, ya que un buen masaje implica compresión y “rodamiento” de los músculos profundos de la zona lumbar. Un buen sitio para aprender técnicas básicas: https://www.healthline.com/health/back-pain/lower-back-massage
Escuchar a tu espalda es una de las técnicas naturopáticas más importantes. El dolor tiene un beneficio protector, tanto en dolor agudo como crónico. Cuando un ejercicio o actividad provoca dolor nuevo o empeora el existente, es mejor aumentar la tolerancia gradualmente o incluso evitar ciertas actividades, en lugar de ignorar las señales de advertencia. Tal vez el mejor dicho aquí sea “todo con moderación”, pero evita actividades que causen dolor lumbar intenso, especialmente si el dolor se intensifica con la participación continua.




