El dolor de espalda crónico puede ser debilitante y dificultar la actividad física, pero mantenerse activo es esencial para preservar la salud general y manejar el dolor.
No existe un tratamiento que elimine de manera confiable el dolor de espalda crónico. Los tratamientos se enfocan en aliviar el dolor, ya que actualmente no se conoce una forma de eliminarlo por completo.
Enfoque para el manejo del dolor de espalda crónico
El tratamiento del dolor de espalda crónico se asemeja al manejo de cualquier enfermedad crónica. Requiere interacciones frecuentes entre los proveedores de atención y el paciente para reevaluar y ajustar los tratamientos, con el objetivo de maximizar la calidad de vida.
El manejo del dolor lumbar es un proceso dinámico cuyo objetivo final es ayudar al paciente a mantenerse activo. El proceso de cuidado está centrado en el paciente:
- Desde la perspectiva del proveedor: el tratamiento suele ser reactivo. “No hay noticias” es generalmente considerado como una buena señal.
- Desde la perspectiva del paciente: se busca tratamiento durante los episodios de dolor intenso, aceptando el dolor de base como algo que no se puede eliminar. El objetivo del paciente es mantenerse lo más activo posible.
Evitar el reposo prolongado
Se ha documentado que largos períodos de reposo en cama empeoran la condición del paciente con el tiempo. Los estudios muestran que los pacientes más activos tienden a tener la mejor calidad de vida.
El reposo prolongado ya no se recomienda como tratamiento principal del dolor de espalda. Sin embargo, períodos cortos de descanso (uno o dos días) pueden ser útiles para dolor agudo intenso.
Mantenerse activo
Las recomendaciones actuales se centran en permanecer activo y participar en actividad física regular. Esto ayuda a:
- Reducir el dolor
- Mejorar la flexibilidad
- Fortalecer los músculos que sostienen la espalda
Otros tratamientos complementarios pueden incluir: medicación para el dolor, fisioterapia, atención quiropráctica, masajes u otras intervenciones según la causa y la intensidad del dolor.
Actividades recomendadas
- Bajo impacto: caminar, nadar o yoga son actividades recomendadas, ya que no generan estrés adicional sobre la columna y mejoran la flexibilidad, fuerza y equilibrio.
- Postura correcta: siéntese derecho con los pies apoyados y la espalda bien sostenida; al estar de pie, distribuya el peso de manera uniforme y evite encorvarse.
- Estiramientos: incorporarlos en la rutina diaria, como estiramientos suaves de isquiotibiales o movimientos “gato-vaca”, mejora la flexibilidad y reduce el dolor.
- Terapia de calor y frío: usar almohadillas calientes o tomar baños tibios para relajar músculos; aplicar hielo para reducir inflamación y adormecer el dolor.
- Ritmo adecuado: no excederse en la actividad física. Comience lentamente y aumente gradualmente la intensidad y duración.
Conclusión
Es fundamental encontrar un equilibrio entre mantenerse activo y cuidar el cuerpo. Escuche su cuerpo, sea paciente y trabaje con un profesional de la salud para desarrollar un plan seguro y efectivo.
En resumen: mantenerse activo es clave para lograr la mejor calidad de vida posible con dolor de espalda crónico.
Para más información, puede consultar nuestro blog anterior: “Coping with Failed Back Syndrome”.




